Los Herederos.


Cuando a primeros de 2005, entre frío y nieve, nos instalamos en la antigua redería, todo esto del 2.0 estaba aún en pañales para el común de los mortales. Incluidos nosotros.

Aún no lo sabíamos, pero Herederos de Rowan nacía siendo ya 2.0. Desde nuestro lema “para convencer a miles les hablamos uno a uno” hasta nuestra forma de entender la comunicación. Hablábamos de diálogo entre marcas y consumidores, de construir juntos, de colaborar, de aprender, compartir…

¿Visionarios? para nada. Todo estaba en nuestro ADN (tampoco se hablaba de  eso entonces) las herramientas nos fueron dadas después. Porque la web 2.0, Flickr, YouTube, las Redes Sociales… no son más que meras herramientas. Maravillosas, potentes, impensables… por supuesto. Pero herramientas al fin y al cabo. Lo demás era puro marketing directo. Y de eso algo sabíamos.

Hoy resulta que todo es, o debería de ser, marketing directo. Todo se basa en las relaciones entre personas, entre personas y marcas. En la interacción, en escuchar. Como antes de que se inventase el marketing directo. Como antes de que se inventase la publicidad.

Comunicación. Sin más.

Y en eso estamos en esta agencia de poca gente, que no pequeña. Porque sí, somos tres. Los tres que ves arriba. Y queremos seguir siendo tres. Porque nuestro valor añadido no está en el número de empleados, ni en la facturación ni se refleja en ningún ranking.

Nuestro valor está en la estrategia, en la creatividad.

Y porque a nuestro lado están los mejores. Personas que comparten nuestra forma de entender la comunicación, que enriquecen cada trabajo con sus aportaciones. Fotógrafos, ilustradores, realizadores… y, por supuesto clientes. Clientes a los que les gusta saber quién está detrás de cada proyecto, que saben que para ser diferente hay que comunicar diferente,
que para comunicar fuera primero hay que comunicarse dentro.

También pensamos que la comunicación bien entendida empieza por uno mismo.

Por eso cuando ha llegado la siempre postergada hora de “volver a actualizar la web” decidimos que no. Que lo que había que hacer era ponerla patas arrriba. Convertirla en una herramienta de trabajo útil y rápida y, sobre todo, en un vehículo de comunicación. Abierta, participativa. Desde la que mostrar lo que hacemos, por supuesto, pero también desde la que escuchar a los demás y desde la que mostrar el trabajo de nuestros colaboradores aunque sean para otros, de los que no son colaboradores pero nos gustaría que pudieran serlo,  de estudiantes que buscan su oportunidad en Herederos o en cualquier otra agencia… porque cada semana nos llegan currículos, reels, portfolios… grandes trabajos de grandes profesionales, a los que nos gustaría traernos a la Antigua Redería de Pasajes.

Si eso es ser 2.0.

Entonces somos 2.0

Y si tú estas aquí, leyendo esto, escuchándonos, estamos deseando escucharte a ti..

Bienvenido.